La muestra, que se inauguraba este viernes 16 de enero, forma parte del ciclo ¨El Museo en su Memoria¨, colecciones y muestras expositivas que son propiedad del centro de arte moderno y contemporáneo, Vázquez Díaz
Esta muestra de fotografías ofrece una mirada profunda a la herencia minera a través de la lente del fotógrafo nervense, gran aficionado que ha sabido explorar con detalle los más impactantes rincones y lugares de la comarca minera.
El Museo Vázquez Díaz de Nerva abre nuevamente sus puertas a esta exposición cargada de simbolismo y nostalgia, que bajo el título "Huellas de una mina", regresa a la sala principal del centro de arte para mostrar la fuerza estética y el legado histórico de la zona de paisajes mineros.
Un regreso tras más de una década
Lo que hace especial a esta exhibición es su carácter conmemorativo. Han pasado 14 años desde que esta colección de imágenes se presentara por primera vez al público. En esta ocasión, la muestra se integra dentro del ciclo que trata de volver a poner en valor distintas colecciones en distintas vertientes y con gran valor y riqueza, una iniciativa que busca rescatar proyectos significativos que han marcado la trayectoria cultural del municipio y que merecen ser revisitados por las nuevas generaciones.
El ojo de Romero y la pluma de Román
La exposición no es solo un ejercicio de fotografía técnica, sino una narrativa visual. Las imágenes de Romero López capturan la textura del óxido, la profundidad de las cortas y la melancolía de las infraestructuras ferroviarias. Estas fotografías cuentan con el apoyo literario de los textos de Juan Francisco Román, quien pone voz contundente a cada imagen con textos en forma de poesía que realzan aún más lo que ya de por sí, con las impactantes imágenes trabajadas en Alto Rango Dinámico, muestran. Las palabras de Román, siempre llenas de fuerza y ecos de historia, terminan de dotar de alma a cada una de las instantáneas.
Apoyo Institucional
El evento cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Nerva y del propio centro de arte, moderno y contemporáneo, reafirmando el compromiso de la localidad con la promoción de sus artistas locales y la preservación de su identidad vinculada a la tierra.La cita para todos los amantes de la fotografía y la historia local es sin duda ineludible, incluso para aquellos que ya la vieron en su momento, pues volver a revivirlas produce ahora un efecto especial, pues es un legado de lo que fueron muchos paisajes que ahora por la explotación minera, o el paso del tiempo lucen diferentes. La muestra se podrá disfrutar hasta el próximo mes de febrero.