La concentración convocada por la Junta de Personal del Área de Gestión Sanitaria Norte de Huelva ha reunido este miércoles a profesionales sanitarios, representantes sindicales, institucionales y vecinos a las puertas del Centro de Salud Cristóbal Roncero de Nerva para mostrar su rechazo a la agresión verbal sufrida por varios sanitarios y a la agresión física a un técnico administrativo del centro.
Bajo el lema "No + Agresiones. En defensa de nuestros profesionales del SAS, contra la violencia física y verbal. Exigimos un entorno seguro para cuidarnos", el acto ha servido para expresar el respaldo a los trabajadores afectados y reclamar medidas que garanticen su seguridad.
La presidenta de la Junta de Personal del AGS Norte de Huelva, Amalia López, ha sido la persona encargada de dar lectura al manifiesto, en el que se ha recordado que los hechos ocurridos el pasado 27 de julio en el Centro de Salud de Nerva representan "una injustificable agresión a los profesionales del SAS" y evidencian la situación de vulnerabilidad que, en ocasiones, afrontan quienes prestan asistencia sanitaria.
En el manifiesto se subraya que cualquier agresión, ya sea física, verbal o psicológica, atenta contra la dignidad de los trabajadores y deteriora la convivencia y la confianza entre la ciudadanía y los servicios públicos de salud.
Durante su lectura también se ha insistido en la necesidad de poner fin a la normalización de las conductas agresivas y a las faltas de respeto en los centros sanitarios, reclamando una mayor protección para el personal.
El manifiesto defiende que cuidar de quienes cuidan constituye un deber social e institucional, reclamando un entorno de trabajo seguro que permita a los profesionales desempeñar su labor sin miedo y con todas las garantías.
El acto ha concluido con un mensaje de apoyo y solidaridad hacia las personas agredidas y con el compromiso de la Junta de Personal de seguir denunciando este tipo de situaciones y defendiendo un sistema sanitario basado en el respeto y la seguridad, recordando que proteger a los profesionales sanitarios supone, en última instancia, proteger la salud y el bienestar del conjunto de la sociedad.
Este tipo de incidentes continúa siendo una preocupación para el sistema sanitario andaluz. Según los últimos datos del Registro Informático de Agresiones del Servicio Andaluz de Salud (RIAC), durante 2025 se notificaron 1.976 agresiones a profesionales de los centros sanitarios públicos de Andalucía, de las que 387 fueron físicas y 1.589 no físicas, principalmente insultos y amenazas. Más de la mitad de los casos se registraron en Atención Primaria (51,37 %) y, por provincias, Huelva contabilizó 95 agresiones, de las cuales 19 fueron físicas y 76 verbales o psicológicas, lo que pone de manifiesto la persistencia de un problema frente al que las administraciones mantienen una política de tolerancia cero.