El nervense Denio Hernández Vázquez ha conseguido situar el nombre de Nerva en el panorama internacional tras obtener el Récord Guinness por crear el árbol frutal con mayor diversidad de especies injertadas del mundo. Bautizado como Minerva, el ejemplar reúne nueve especies distintas y un total de 42 variedades frutales creciendo sobre un único tronco, un logro certificado oficialmente el pasado mes de febrero tras superar un exigente proceso de verificación científica.
El proyecto comenzó en 2020, aunque la afición de su creador por los injertos se remonta años atrás. Después de experimentar con distintas variedades de ciruelo, Hernández decidió iniciar un nuevo reto con el objetivo de reunir el mayor número posible de especies compatibles en un mismo árbol, un trabajo que ha requerido seis años de dedicación, paciencia y numerosos ensayos hasta alcanzar el resultado definitivo.
Minerva integra ciruelas japonesas y europeas, albaricoques, almendras, melocotones, ciruelas mirobolanas, cerezas dulces, guindas y endrinas, todas pertenecientes a la familia de las rosáceas y al género Prunus. El éxito del proyecto ha sido posible gracias a la aplicación de técnicas tradicionales de injerto, una cuidadosa planificación y un seguimiento constante para equilibrar el crecimiento de cada una de las ramas y garantizar su desarrollo.
La candidatura al Récord Guinness estuvo respaldada por una amplia documentación técnica y audiovisual elaborada durante todo el proceso. Además, el ejemplar fue inspeccionado por especialistas universitarios que certificaron tanto la correcta identificación de las especies como la estabilidad y viabilidad de los injertos antes de que la organización internacional concediera oficialmente el reconocimiento.

Más allá del récord, Hernández explica que Minerva representa un mensaje de convivencia y diversidad. El nombre del árbol combina una referencia a su hija con el de su localidad natal, Nerva, y pretende simbolizar cómo diferentes especies pueden compartir un mismo espacio sin perder su identidad. Para su creador, este ejemplar demuestra que la naturaleza ofrece valiosas lecciones sobre cooperación, respeto y equilibrio.
Quienes deseen conocer con mayor profundidad la historia de Minerva y el trabajo desarrollado durante seis años por Denio Hernández Vázquez podrán hacerlo en el próximo número de la revista Nervae, que verá la luz el próximo mes de agosto, coincidiendo con el mes grande para los nervenses. El reportaje ofrece un recorrido detallado por el origen del proyecto, el proceso de creación del árbol, las dificultades superadas y el significado personal y simbólico que su autor atribuye a un logro que ya forma parte de la historia de Nerva.