Carmelo Rufo convierte la memoria familiar de su nueva novela 'Toni' en una tarde de cultura completada con el concierto de Roberto Mercado en el Museo Vázquez Díaz

por Juan Antonio Hipólito Domínguez / 19 de Octubre de 2026 / Publicado en Cultura, Nerva

La presentación de la tercera novela del escritor nervense Carmelo Rufo, dedicada a su madre, a su abuela y a su amigo José Antonio Carballo Mora, compartió protagonismo en el Museo Vázquez Díaz con el espectáculo musical 'Palabras en Tonadas' del argentino Roberto Mercado en el marco del XIX Otoño Cultural Iberoamericano.

 

El Museo Vázquez Díaz de Nerva acogió el pasado viernes una doble cita cultural en la que literatura, música y memoria se dieron la mano en torno a dos propuestas vinculadas por la palabra y los lazos humanos. La jornada comenzó con la presentación de Toni, la tercera novela del escritor Carmelo Rufo Fernández, y continuó en la Sala Poema del Descubrimiento con Palabras en Tonadas, del artista argentino Roberto Mercado, llegado desde Mendoza, con José Luis Pastor como invitado. Esta segunda actividad se enmarcó en el XIX Otoño Cultural Iberoamericano.

La nueva novela de Rufo sitúa su historia entre 1935 y 1950 y aborda las experiencias de dos mujeres, madre e hija, marcadas por el maltrato, la pobreza y las desigualdades de una sociedad profundamente machista. Frente a esas adversidades, la obra también reivindica la solidaridad y los vínculos afectivos capaces de convertirse en una familia más allá de la sangre.

El alcalde de Nerva, Josema Domínguez, agradeció al autor que hubiera elegido su localidad para presentar la obra. “Uno puede marcharse del pueblo donde nació, pero hay una parte de ese pueblo que nunca se marcha de uno”, señaló, antes de recordar la relación de amistad que une a Rufo con su familia desde que el escritor trabajó en el bar de sus abuelos.

Domínguez aprovechó la presentación para reivindicar el papel del Museo Vázquez Díaz como un espacio abierto a la creación y al encuentro ciudadano. A su juicio, un museo no debe limitarse a conservar el patrimonio, sino también contribuir a mantener viva la memoria colectiva y facilitar nuevas experiencias culturales.

Uno de los momentos más personales de la presentación, conducida por Sonia Granado, llegó con la intervención de Domingo Domínguez, amigo de Carmelo Rufo desde la adolescencia. Ambos se conocieron cuando el escritor tenía alrededor de 15 o 16 años y comenzó a trabajar en el establecimiento que regentaban los padres de Domingo. Desde entonces han mantenido una amistad que se ha prolongado durante décadas. Domínguez decidió no desvelar los detalles de la novela y centró su intervención en la trayectoria vital del autor, al que definió como un trabajador incansable, comprometido y profundamente unido a sus raíces familiares y sociales.

 

 

Visiblemente emocionado, Rufo explicó que la presentación de Toni había sido especialmente difícil por la ausencia de su amigo José Antonio Carballo Mora, conocido como “Josan”, que habitualmente lo acompañaba en sus actos literarios. “Hoy es un día feliz y triste a la vez”, reconoció el autor, que explicó que llevaba desde abril con las dos ediciones de la novela en casa, pero no había encontrado hasta ese momento la fuerza necesaria para presentarla. Por ello, quiso dedicarle especialmente este libro a su amigo, además de rendir homenaje a su madre y a su abuela, ambas llamadas Antonia.

El origen de la novela se encuentra precisamente en los recuerdos familiares y en la figura de su abuela materna, fallecida cuando él tenía cinco años. Aunque apenas conservaba recuerdos de ella, Rufo evocó durante el acto algunos momentos de su infancia y las historias que su madre le había contado sobre su propia familia.

A partir de esos fragmentos, el autor fue construyendo la historia de las dos protagonistas, combinando los recuerdos transmitidos por su entorno con la imaginación necesaria para completar una narración ambientada en una época de grandes dificultades sociales.

“Son libros que están escritos, los escribo con el corazón”, explicó Rufo, que atribuyó a esa forma de trabajar la conexión que siente con sus lectores. “Yo ni soy escritor ni leche. Yo escribo lo que me sale del alma”, afirmó con naturalidad, antes de agradecer el apoyo de las personas que han contribuido a la obra.

El autor también destacó la colaboración de varios amigos que han aportado poemas al libro y explicó su elección de la editorial Jardín de Julieta, un pequeño proyecto editorial cuyos beneficios se destinan a iniciativas de ayuda a personas vulnerables y a causas sociales.

Rufo invitó a los asistentes a acercarse a la dureza de la época que retrata y a comprender las circunstancias que pueden llevar a una madre a separarse de su hija. La novela aborda también la capacidad de las personas ajenas a la familia biológica para ofrecer afecto, protección y nuevas oportunidades a quienes atraviesan situaciones difíciles.

 

 

‘Palabras en Tonada’

La programación cultural continuó en la Sala Poema del Descubrimiento con Palabras en Tonadas, la propuesta del músico argentino Roberto Mercado, procedente de Mendoza, que contó con José Luis Pastor como artista invitado. La actuación se enmarca en el XIX Otoño Cultural Iberoamericano, una iniciativa que promueve el intercambio artístico y cultural entre España y América Latina.

El alcalde de Nerva, Josema Domínguez, resumió el acto con esta reflexión: “Hay canciones que no pertenecen a quien las escribe, sino al pueblo que las hace suyas”. Puso en valor la sala del Poema del Descubrimiento como nuevo espacio para la música más íntima y tuvo palabras de agradecimiento para la Asociación Cultural Iberoamericana por incluir a Nerva en la programación del XIX Otoño Cultural Iberoamericano.

Por su parte, el edil José Luis Lozano se encargó de la presentación del artista argentino, destacando que cuenta con más de cuatro décadas de trayectoria dedicadas de manera fundamental a la interpretación, estudio y difusión del folclor de su país, posicionándose como uno de los máximos referentes actuales de la tonada cuyana.

La doble convocatoria volvió a situar al Museo Vázquez Díaz como escenario para la creación y la participación cultural en Nerva. Una jornada en la que la historia de dos mujeres, los recuerdos de una familia y la amistad de toda una vida compartieron espacio con la música y los vínculos culturales entre ambas orillas del Atlántico.

 

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