Nerva sufre la inundación más grave de los últimos tiempos con cerca de 200 damnificados y pérdidas millonarias

por Juan Antonio Hipólito Domínguez / 30 de Diciembre de 2019 / Publicado en Nerva

En Nerva nadie recuerda una riada tan grande como la del pasado 19 de diciembre, ni siquiera los más antiguos del lugar. El pueblo se dividió en dos mitades de norte a sur, separadas por metro y medio de agua, desde el barrio del Pozo Bebé hasta el recinto ferial, pasando por la zona comercial del centro. Se inundaron más de 80.000 metros cuadrados de superficie, el equivalente a ocho campos de fútbol. Resultaron afectadas decenas de viviendas y establecimientos comerciales, vehículos, numerosos edificios públicos, viales y espacios de ocio al aire libre. Afortunadamente, no hubo que lamentar ninguna víctima. 


Hoy, once días después de la inundación, los vecinos afectados continúan entregando la relación de daños ocasionados en la oficina de reclamaciones habilitada por el Ayuntamiento de Nerva con la esperanza de recuperar algo de lo perdido. Y en la oficina de Urbanismo, sus técnicos no paran de atender las necesidades que van surgiendo en otras áreas municipales ocasionadas por la gran riada.

Mapa de la superficie inundada

 

Jueves 19D: Desolación total tras la gran riada

La pesadilla se iniciaba pasadas las 08:30 horas, tras una larga noche de intensa lluvia. Una tromba de agua arrasaba el centro neurálgico de la localidad minera convirtiendo la zona de comercios y bares en un autentico lodazal. También colapsaba el barrio del Pozo Bebé, inundando casas, garajes y talleres. La fuerza del agua tiraba muros y arrancaba de cuajo puertas de hierro. Algunos coches estacionados en la avenida de la Reú terminaron en pleno paseo peatonal, y otros atravesaron la cristalera del teatro Victoria. La desolación entre los vecinos era total. 

 

Los bomberos reciben la primera llamada de auxilio a las 08:45 horas. Instantes antes una gran tromba de agua saltaba la boca del colector arrasando con todo lo que encontraba a su paso. Las viviendas de la calle Castelar fueron las primeras en inundarse y la avenida de la Reú se convirtió en un imponente río de aguas bravas por las que navegaban sin control todo tipo de objetos hasta enlazar con la Avenida de Andalucía en pleno centro de la localidad.

José, Petra, Domingo, Nuria, Tomás y Carlos, todos vecinos del Pozo Bebé, coinciden al describir la fuerza con la que el agua bajaba desde la calle Castelar hacia la Avenida de la Reú. “Ha sido terrible. Menos mal que no tenemos que lamentar ninguna pérdida humana. Pero hemos perdido todos los enseres de nuestras viviendas. Alguien tendrá que responsabilizarse de todo esto y nos tendrá que ayudar”, comenta otra vecina desolada. 

En la zona centro, los comerciantes no salían de su asombro. A tan solo unos días para la Navidad y en plena campaña de fomento al consumo local, muchos de ellos lo han perdido todo y tendrán que empezar de nuevo. “El torrente de agua bajó con muchísima fuerza. Cuando nos dimos cuenta ya estábamos rodeados por el agua. Entraba por todas partes. La situación nos ha desbordado por completo. Ni podíamos entrar ni salir de la tienda. Y hemos visto todo tipo de objetos navegar por el paseo como si esto fuera un río”, comentan desesperados.

 

Gran riada en Nerva

 

El alcalde ya advirtió del peligro

A finales de agosto, el alcalde de Nerva, José Antonio Ayala advertía del riesgo de inundaciones en la zona de la Sierra de San Cristóbal, más conocida como Sierra del Padre Caro, si no se actuaba de “forma urgente”, y aprovechaba la ocasión para exigir a la Junta de Andalucía el cumplimiento de la parte comprometida para restaurar la zona del gran incendio registrado a comienzo de agosto de 2018, antes de que llegaran las lluvias torrenciales de otoño.

Para Ayala, la última fase de reforestación de la zona quemada debería haberse llevado a cabo antes de que finalizase el pasado verano, y no se hizo. “De aquellos polvos estos lodos. Es de imperiosa necesidad que se acometa cuanto antes la situación del barranco de Santa María con un desvío que evite que cruce el pueblo de norte a sur. De no corregir esto, corremos un grave peligro de nuevas inundaciones, ya que toda la zona del incendio está desnuda de vegetación que amortigüe la fuerza del agua”, aseguraba el primer edil.

Crónica del Huelva Información

 

La causa de la inundación estuvo en el taponamiento del colector del barranco de Santa María ubicado al norte de la localidad minera, justo al costado este de la barriada del Pozo Bebé. En este punto fueron acumulándose durante toda la madrugada arrastres de tierra, rocas, troncos y restos de vegetación procedentes de la zona incendiada a comienzo de agosto de 2018. También se barajó la hipótesis de otro posible taponamiento más arriba del cauce que pudo provocar el torrente de agua que hizo saltar la boca del colector. Esta zona ha sido objeto de varias inundaciones a lo largo de los años cada vez que se han producido lluvias torrenciales en la localidad, pero ninguna de ellas registró la virulencia ni los daños ocasionados por esta última.

 

Tapón de residuos en la boca del colector

 

Viernes 20D: Coordinación ante la desolación

Tras una noche de intensa e incesante lluvia y fuertes vientos, con viviendas y comercios fuertemente pertrechados para resguardarse de una posible segunda inundación, Nerva intentaba despertar de la pesadilla con la firme convicción de recuperarse cuanto antes de los destrozos causados por la tormenta ‘Elsa’. 

La coordinación entre fuerzas de seguridad y voluntarios, así como el apoyo de las administraciones y alcaldes de la Cuenca Minera de Riotinto, resultaron claves para restablecer la normalidad.  

Técnicos municipales, voluntarios y fuerzas de seguridad trabajaron a destajo durante horas. Y el Ayuntamiento de Nerva se apresuraba a poner a disposición de sus vecinos una oficina de reclamaciones donde poder tramitar la estimación de gastos sufridos en viviendas particulares y establecimientos comerciales.

 

 

Los primeros ofrecimientos de ayuda no se hacen esperar

Las administraciones públicas tampoco tardaron en reaccionar ante la magnitud de la catástrofe sufrida en la localidad minera. La Diputación de Huelva anunciaba 24 horas después de la gran riada que pondría a disposición del Ayuntamiento de Nerva de manera urgente y extraordinaria la cantidad de 30.000 euros para hacer frente a los importantes daños ocasionados por la gran riada.

Además, la Junta de Andalucía anunciaba que de cara a 2020 tiene previstas dos partidas que suman más de un millón de euros para actuaciones de restauración medioambiental y reforestación en la zona afectada por el incendio acontecido en 2018 en Nerva, unas medidas que también "contribuirán a prevenir inundaciones en este municipio de la comarca minera onubense".

 

Vecino achicando agua

 

Surgen las primeras discrpancias políticas

 Las reacciones políticas y el cruce de acusaciones entre los dos principales partidos políticos que representan al Gobierno (PP) y a la oposición (PSOE) en el Parlamento de Andalucía no tardaron en producirse. Al día siguiente de la inundación, la secretaria general de los populares andaluces, Loles López, y el portavoz de los socialistas, José Fiscal, mostraban diferentes enfoques sobre la situación a la que se había llegado. En lo único en lo que coincidieron ambos parlamentarios andaluces fue en mostrar todo su apoyo y solidaridad a los damnificados.

 

 

Esa misma tarde, En comparecencia pública, el alcalde de Nerva, José Antonio Ayala, agradecía estos gestos de solidaridad y llamaba a los vecinos a “mirar al futuro con optimismo y trabajar todos juntos para salir adelante”.

 

 

Sábado 21D: SOLIDARIDAD CON MAYÚSCULAS

Desde el primer instante en que se desbordó el barranco de Santa María, la solidaridad se convirtió en el eje transversal sobre el que han ido basculando poco después la cascada de iniciativas solidarias emprendidas para recaudar fondos a favor de los damnificados de la gran riada.

En un primer momento fue echándose una mano los unos a los otros, sin preguntar quien eres ni de dónde vienes; familias enteras movilizadas para devolver a sus casas la normalidad arrebatada por la tromba de agua; empresarios y comerciantes levantándose con más fuerza si cabe después de la dura caída; técnicos municipales trabajando a destajo, más allá de su horario laboral, para adecentar todos los edificios públicos que se han visto afectados. Estos gestos, tan humanos como necesarios, se complementaron con el excelente trabajo realizado por los Bomberos, Guardia Civil, Policía Local, Cruz Roja, Protección Civil e Infonca.

La cascada de propuestas solidarias surgidas entre asociaciones, clubes y colectivos de todo tipo, dentro y fuera de la localidad, no cesa, con el fin de recaudar fondos para las personas damnificadas. 

 

Desolación entre los vecinos

 

Lunes 23D: Perdidas millonarias

El alcalde de Nerva, José Antonio Ayala, en una primera estimación, cifraba en tres millones de euros los daños causados por el temporal, y anunciaba previsión de pedir la declaración de 'zona catastrófica" al Estado, así como solicitar las ayudas correspondientes ante la administración regional.

El presidente de la asociación de empresarios de Nerva, AEN, Francisco Rodríguez calificaba de “desastre total” la situación en la que se encontraba la inmensa mayoría de socios afectados. “La mayoría de los negocios han perdido el 100% de los productos que tenían preparados para esta Navidad. Así que ahora nos toca apelar al espíritu de superación que todo emprendedor lleva en sus genes, arrimar el hombre y salir de esta, si es posible y deseable, con la ayuda de las administraciones y vecinos. Desde la FOE ya hemos ofrecido asesoramiento jurídico a los damnificados. Aconsejamos a todos nuestros socios que recopilen la mayor información posible de presupuestos, facturas y fotografías de desperfectos”, subraya.

El reguero de comerciantes de la zona centro y vecinos de las calles aledañas y barriada del Pozo Bebé afectados por la riada continúa discurriendo por la oficina habilitada por el Ayuntamiento para entregar las primeras relaciones de daños ocasionados en sus propiedades y enseres.

 

 

A iniciativa privada, CaixaBank y la Fundación 'la Caixa' presentaban un plan de ayudas para los afectados en Nerva. La entidad financiera habilitaba varias líneas de financiación específicas y especiales destinadas a anticipar el cobro de las indemnizaciones de las compañías aseguradoras y una aportación económica extraordinaria de 50.000 euros destinada a garantizar la cobertura de las necesidades básicas de los afectados que se gestionará de acuerdo con las prioridades y necesidades establecidas por Cáritas y la Asociación de Comerciantes de Nerva. Además se abría una cuenta solidaria (ES78 2100 7162 5202 0006 6133) a nombre del Ayuntamiento para recaudar fondos con los que ayudar a las personas que han resultado afectadas por el temporal.

 

 

Los nervenses finalizarán el año con sendos actos solidarios a beneficio de los damnificados de la gran riada acontecida el pasado jueves 19 de diciembre. Por una parte, más de 600 personas participarán en la Carrera San Silvestre Solidaria prevista para el martes 31 a las 11:00 horas. Y para la despedida del año viejo, el Círculo Comercial, más conocido como Mercantil, pondrá una entrada voluntaria de 5 euros para su tradicional baile de Año Nuevo. Días después de la gran riada las muestras de solidaridad y la organización de actos para recaudar fondos con destino a los damnificados continúan desarrollándose dentro y fuera de la localidad minera. 

 


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